Llanidloes es una ciudad rica en historia. En la cumbre de las colinas que la rodean se encuentran túmulos que atestiguan una presencia humana en tiempos muy remotos. Los Romanos construyeron carreteras en la región y empezaron a extraer plomo durante los primeros siglos de nuestra era. Se ha establecido que los orígenes de Llanidloes remontan al siglo VII, cuando el celta San Idloes fundó una iglesia en una planicie que domina el río Severn. La ciudad empezó a desarrollarse después de la conquista normanda de 1066. Un castillo tipo "Motte and Bailey" (1) fue construido al oeste de la ciudad, en el lugar donde se encuentran hoy el Mount Inn y la sala municipal. En 1280, Llanidloes obtuvo su primera Carta, otorgada por Eduardo I, y en 1344 su segunda, que le dió un estatuto de municipio autónomo. Este estatuto quedó en vigencia hasta 1974. La anchura de las calles, y su disposición en forma de cruz, se originan en el siglo XIV. El viejo mercado cubierto, el único siendo entramado y quedando en buen estado en todo el País de Gales, fue construido en el centro de la cruz al principio del siglo XVII.
(1) (1) Castillo "Motte and Bailey" : estructura defensiva generalmente hecha de madera, construida rapidamente en la parte superior de un montículo rodeado por un foso. Fue utilizada en Gran Bretaña después de la conquista normanda.
Llanidloes siempre ha sido una ciudad industriosa, consiguiendo fama varias veces en el curso de su historia, que fuese por la calidad de su lana en el siglo XVI o por la de su franela en los siglos XVIII y XIX. Quizás el incidente más destacado de su larga historia fue la crisis de la franela y el movimiento por una reforma política en los años 1830. En aquel entonces, Llanidloes no era la única ciudad en albergar un movimiento a favor de una Carta, pero a fines de abril 1839, un conjunto de circunstancias provocó una serie de levantamientos que lograron derrocar las autoridades locales por 5 días, hasta que se enviaron tropas para "restablecer el orden". Llanidloes quedó ocupada durante un año entero. Al cabo de varios juicios, un centenar de personas fueron deportadas y encarceladas.
En el medio del siglo XIX, la región desarrolló la fusión del plomo, que se extraía de las minas de Van y de Bryn Tail. En aquella temporada, la población se sumaba a 5000 habitantes, contra 2500 hoy en día. Esa explosión demográfica dejó huellas, como la coexistencia casi impía de cinco capillas de varias denominaciones (sin mencionar la vieja iglesia de San Idloes) y de más o menos el doble de despachos de bebidas. El edificio original de la alcaldía es el de un hotel donde no se servía alcol. Fue una donación de la familia Davies, de Plas Linam, preocupada por los problemas de alcolismo que tocaron la ciudad al final del siglo XIX y al principio del siglo XX.
Llanidloes también fue una etapa ferroviaria importante durante la edad de oro del ferrocarril. Nada menos que tres compañías abrieron sus oficinas en la imponente estación de estilo victoriano edificada en 1864.
En el día de hoy, la ciudad de Llanidloes aún considera su patrimonio como un aspecto muy importante, como lo muestran la reciente reorganización del museo municipal, la restauración del viejo mercado cubierto y la abertura del centro artístico Minerva, que expone una gran colección de edredones al puro estilo galés.